Los niños de las arras

Hoy os queremos hablar de los niños de las arras, o bien pajes y damitas en una boda. Creemos que son fundamentales en ese día tan especial. Los niños en las bodas son importantísimos, no sólo por la alegría que transmiten y por el juego que dan a la hora de hacer fotos, sino también por el papel tan importante que pueden llegar a ocupar en el día de la boda.

niñas de arras dentro de la iglesia en una boda

Para quien no sepa que son los niños de las arras suelen ser esos niños pequeñitos que acompañan a la novia al altar y caminan delante de ella.

niños llevando las arras en la boda

Normalmente suelen ir todos igual vestidos, pero también es verdad que si tienen edades diferentes es recomendable que les vistan acordes a su edad. Muchas veces las novias nos preguntan: ¿Qué edades tienen que tener esos pajes o esas damitas? pues si que es cierto que cuanto más pequeños más “monos”, pero lo aconsejable es que vayan desde los 3 hasta los 12 años para que tengan ya una cierta autonomía y no salgan corriendo o entorpezcan el paso de la novia como ocurre muchas veces cuando son demasiado pequeños.

niñas de arras llevándo una cesta con pétalos en el día de la boda

Además de acompañar a la novia al altar, también suelen ser los encargados de llevar los anillos, aunque muchas veces no se los dejan o se los dan en el último momento por el miedo a que los pierdan. Lo que suelen llevar casi seguro son las arras. Es de ahí que son conocidos por “los niños de las arras“. Bajo el punto de vista de la iglesia católica, los niños llevan todo lo que hemos mencionado anteriormente ya que representan esa inocencia, pureza y bondad que es muy importante para una ceremonia.

damitas o niñas de arras llevando los anillos a los novios en una boda

También es muy divertido y se lo pasan bomba cundo les tiran los pétalos y el arroz a la salida de la iglesia a los novios.

niños de arras tirándoles pétalos y arroz a la salida de la iglesia

En realidad, los niños son tan “monos” que da igual el papel que ocupen en la boda. Todos, están para comérselos enteritos.

 

 

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